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LO DEL JOKER TIENE GUASA EN #300PALABRAS

Joker siempre ha sido ese maleante disruptivo que, aunque ha mutado camaleónicamente entre las manos de muchos autores de comics y películas, ha podido mantener fresca y actual la impronta de la frase de Alfred Pennyworth: “Hay hombres que solo quieren ver arder el mundo”. Así es él, un execrable hippie pirómano que hace estandarte de su enfermedad imantando a sus acólitos hacia pozos de negrura. Su estilo no atiende a la lógica criminal sino a las lágrimas de cocodrilo. Si Luthor es la mente, Joker es el demente. Ambos las némesis perfectas de todo superhéroe. La coulrofobia siempre presente. Nadie que ría tanto puede ser de fiar, ¿verdad Pennywise?

Pues en estas estamos cuando llega próximamente el estreno del “Joker de Joaquin Phoenix” que luce muy “Cómodo” en su papel de villano. Pero, de repente, todo se precipita. El mismísimo ejercito estadounidense recomienda a sus soldados que en caso de tiroteo en el cine: “Ten siempre dos vías previstas de salida. Corre si puedes. Si estás atrapado, escóndete y quédate en silencio. Si un tirador te encuentra, lucha con todo lo que puedas”. Por lo visto hay un nuevo grupo de tarados autodenominados Incel “hombres heterosexuales célibes involuntarios que odian a las mujeres por su rechazo sexual”. (Si es que no cabe un tonto más… Y que toman al Joker como uno de sus referentes, sin acordarse de que Harley Quinn, entre otras, siempre se ha frotado con el bufón del pelo verde). Un aviso más de una sociedad de victimistas y plañideros que necesitan que les hagan caso. ¡Mira mamá, sin manos! Algo que es muy grave, en EE.UU. se convierte en una especie de yincana en las salas de cine. Les ha faltado decir: “Y si la muerte es inminente, cual disparo sorpresivo en un fotomatón, sonría”.trans.png